XXXI Domingo Ordinario

XXXI Domingo Ordinario


Aleluya, aleluya.
Su Maestro es uno solo, Cristo,
y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el Señor.

Aleluya, aleluya.           Cfr Mt 23, 9. 10

El evangelio de hoy nos dirige Jesús que hagamos lo que nos digan los que deben de saber pero que no imitemos sus obras.  Quizás te estás sonriendo porque conoces a alguien a quien se ajusta a esta descripción.


Pero espera un momento: ¿Hay tiempos cuando to dices algo y haces otra cosa? ¿Le dices una cosa a tu jefe y deberás haces otra cosa? O ¿Les dices que sigan tus consejos a tus hijos, pero tú haces lo opuesto en las mismas situaciones? Tenemos que ser conscientes y vigilantes a las tentaciones, así para mejor no cae ni ser la causa a que otros caigan.  Jesús es nuestro maestro  y guía, necesitamos seguir su ejemplo.



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