lunes, 24 de septiembre de 2018

XXVI Domingo ordinario


XXVI Domingo ordinario

Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
Presérvame, Señor, de la soberbia,
no dejes que el orgullo me domine;
así, del gran pecado
tu servidor podrá encontrarse libre.
Los mandamientos del Señor alegran el corazón.   Salmo 18

En el Evangelio del próximo domingo, según san Marcos, Jesús nos explica varias cosas.

Primero, que la persona que haga milagros no puede ser contra de Él. Cuando Juan le dijo a Jesús que alguien esta expulsando demonios, pero no era uno de sus compañeros y se lo prohibieron, Jesús lo corrige que él que puede hacer esto no está contra de Dios.

Segundo, todos los que hacen bien a otros por el hecho de que son de Cristo no se quedaran sin recompensa. En esto podemos referirnos a las obras de misericordia corporales. Aquí encontramos lo podemos hacer para otros y también como podemos reconocer los que están trabajado para Jesucristo.

En fin, Jesús, usando metáforas para que los discípulos puedan comprender, habla de cosas muy cercas de nuestro corazón que no queremos perder, por eso necesitamos prestar mucha atención a lo que hacemos y la razón de nuestras acciones.

Presta atención hoy en como Dios te da oportunidades de vivir como Él. ¿Cómo puedes ayudar a otros?
Si pudieras dedicarte a servir en algo o a alguien, ¿Qué fuera? ¿Qué te está parando?
Reflexión en si eras la causa de pecado para otros, dirigiéndolos lejos de Dios.

Obras de misericordia corporales:
1) Visitar a los enfermos
2) Dar de comer al hambriento
3) Dar de beber al sediento
4) Dar posada al peregrino
5) Vestir al desnudo
6) Visitar a los presos
7) Enterrar a los difuntos
                                                   

lunes, 17 de septiembre de 2018

XXV Domingo ordinario


XXV Domingo ordinario

El Señor es quien me ayuda.
Pero el Señor Dios es mi ayuda,
Él, quien me mantiene vivo.
Por eso te ofreceré
con agrado un sacrificio,
y te agradeceré, Señor,
tu inmensa bondad conmigo.
El Señor es quien me ayuda.                   Salmo 53


En el Evangelio del domingo próximo, según san Marcos, Jesús se dirige a los doce discípulos sobre lo que discutían en el camino: quien era el más importante.

Cuando hay tiempos cuando no te sientes valorado por otros, ¿Qué haces?, ¿Cómo respondes?

En el Evangelio, Jesús toma a un niño como ejemplo de cómo ser, ¿Por qué?, ¿Cómo respondes?

¿Cómo puedes ser como niño? Jesús nos dice claramente que para ser primero necesitamos ser el último de todos y servido de todos.


¿Qué harás para cambiar tu modo de vivir para llegar a ser servidor de todos?

                                    https://www.ncregister.com/blog/jimmy-akin/was-st.-peter-the-greatest-disciple

jueves, 13 de septiembre de 2018

XXIV Domingo ordinario




XXIV Domingo ordinario

Caminaré en la presencia del Señor.
El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo.
A mí, débil, me salvó
y protege a los sencillos.
Caminaré en la presencia del Señor.                  Salmo 114
En la lectura del Evangelio de san Marcos, del domingo, Jesús honra a Pedro por reconocerlo como el Mesías y después lo mal dice por tratar de disuadirlo de Su misión.
¡Pobre Pedro! A veces hace bien a veces hace mal. Él reconoce que Jesús es el Mesías, pero no puede resolver en sí mismo como Jesús tiene que morir. Trata, como amigo íntimo, a disuadir a Jesús, pero esta rechazado con palabras muy fuertes. No sabemos cómo le respondió a Jesús.

¿Por qué le responde Jesús a Pedro con tan fuerza? ¿Cómo crees que Pedro se sintió? ¿Cómo te sintieras si Jesús te hablara así? ¿Hay una ocasión en que sentiste que Dios te hablo así y por qué? ¿Qué fue tu respuesta? 



                              http://www.navegandodelpasadoalfuturo.net/anexo-tema-88-pedro/

miércoles, 5 de septiembre de 2018

XXIII Domingo ordinario

XXIII Domingo ordinario

Alaba, alma mía, al Señor.
A la viuda y la huérfano sustenta 
y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente,
reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. 
Alaba, alma mía, al Señor.
         Salmo 145

Este domingo oímos, según el Evangelio de san Marcos, que Jesús cura el hombre sordo y tartamudo. Les dijo que no dijeran nada, pero los que fueron testigos de este milagro lo proclamaron a todos.

Es difícil no contarle a alguna si algo bueno nos ha pasado o si hemos visto algo milagroso. 

¿Por qué crees que Jesús no quería que no dijeran nada? ¿Qué milagros han pasado en tu vida? ¿Qué fue tu reacción? 

                                             http://www.paroquiadivino.org.

IV Domingo de Adviento

IV Domingo de Adviento Señor, muéstranos tu favor y sálvanos. Escúchanos, pastor de Israel; tú que estás rodeado de querubines, manifié...