lunes, 23 de septiembre de 2019

El hombre rico y Lázaro.


XXVI Domingo Ordinario


(1b) Alabemos al Señor, que viene a salvarnos.
El Señor siempre es fiel a su palabra,
y es quien hace justicia al oprimido;
él proporciona pan a los hambrientos
y libera al cautivo.
Alabemos al Señor, que viene a salvarnos.          Salmo 145

El domingo próximo, según el Evangelio de san Lucas, Jesús nos cuenta del hombre rico y Lázaro. El rico tuvo todo y Lázaro nada. Jesús no le da nombre al rico, pero al hombre pobre lo llama Lázaro. En la tradición, el nombre del rico es Epulón. El nombre Lázaro significa “el ayudado por Dios”.  Encontramos este nombre otra vez en la historia de la resurrección de Lázaro, amigo de Jesús y hermano de Marta y María.

¿Cuántas veces pasas al pobre y no le prestas atención ni ayuda? ¿Quién es el pobre que necesita tu compasión y ayuda? ¿Cuáles situaciones puedes cambiar con tus acciones para que la justicia y el amor sean prioritarias en tu vida?
                       https://neoatierra.blogspot.com/2010/05/el-hombre-rico-y-lazaro.html

jueves, 19 de septiembre de 2019

XXV Domingo Ordinario


XXV Domingo Ordinario

(cf. 1a y 7b) Que alaben al Señor todos sus siervos.
Bendita sea el Señor,
alábenlo sus siervos.
Bendito sea el Señor,
desde ahora y para siempre.
Que alaben al Señor todos sus siervos.     Salmo 112
 
Según el Evangelio de san Lucas, Jesús les habla a sus discípulos sobre ser astutos dando de ejemplo la parábola sobre el astuto administrador. En este cuento, el administrador sabe cómo tener alguien que lo reciba después de ser despidió.
“No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero’’.

¿Cómo sabes si eres astuto según el mundo? ¿Cómo lo demuestras?
¿Cómo sabes si eres astuto según los hijos de la luz? ¿Cómo lo demuestras?
¿Se puede hacer astuto en el mundo y astuto como hijo de la luz al mismo tiempo?


                                                      http://www.evangelizafuerte.mx

sábado, 14 de septiembre de 2019

XXIV Domingo Ordinario


XXIV Domingo Ordinario

 (Lc 15, 18) Me levantaré y volveré a mi padre.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados.
Me levantaré y volveré a mi padre.  Salmo 50

En cualquier Evangelio que se elige para leer hoy la corta versión o larga versión, según San Lucas, oímos a Jesús hablar del amor para los perdidos. Con gran compasión y misericordia debemos a recibir los que buscan nuestra ayuda, y reconcilio.
¿Con quien puedes reconciliarte hoy día? ¿Hay situaciones donde puedes demostrar compasión o misericordia a alguien?



                                 https://pronosur.wordpress.com/2016/04/19/ovejas-de-su-redil/

martes, 3 de septiembre de 2019

XXIII Domingo Ordinario


XXIII Domingo Ordinario
Tú, Señor, nuestro refugio.
Llénanos de tu amor por la mañana 
y júbilo será la vida toda.
Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos,
puedan mirar tus obras y tu gloria. 

Tú, Señor, nuestro refugio.                        Salmo 89



En el evangelio del próximo domingo, Jesús nos habla de que se requiere para seguirlo y ser  su discípulo. Sus palabras nos pueden tomar de sorpresa: necesitamos “odiar” a nuestra familia, padre, madre, etc. Jesús nos está recordando que nuestra relación con Dio tiene prioridad. También, en el tiempo de Jesús, la gente dependía solamente en las relaciones y enlaces de la familia. Jesús nos recuerda que en seguirlo va a haber consecuencias.


¿Qué has tenido que dejar o soltar para poder vivir como discípulo de Jesús?
¿Qué te dice a ti cuando Jesús quiere que pienses en ser su discípulo?


Toda la tierra ha visto al Salvador

XXXIII Domingo ordinario Toda la tierra ha visto al Salvador. Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Ju...