Mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador.

 



El Tercer Domingo De Adviento o Gaudete (Alegría)

Mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
porque ha hecho en mí grandes cosas
el que todo lo puede.
Santo es su nombre y su misericordia llega,
de generación en generación, a los que lo temen.
Mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador.             
        Lc 1: 49-50

 

Del Evangelio de Juan:

"Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino testigo de la luz.

Juan [el Bautista] les contestó: 'Yo soy la voz que grita en el desierto: ‘Enderecen el camino del Señor’, como anunció el profeta Isaías'".

En el Evangelio de este domingo encontramos a los oficiales cuestionar a Juan el bautista sobre quién es. Juan sabe lo que realmente están preguntando: "¿Eres el Mesías?" y si no porque está bautizando a la gente. Sus respuestas declaran que no es el Mesías y cuando aquel venga él ni seria digno de desatarle las correas de sus sandalias”.

Si fueras capaz de estar presente en ese momento con Juan y los oficiales, ¿Cuáles serían tus pensamientos o tus sentimientos? ¿Qué te dicen estos versos? ¿Qué quieres compartir con otros sobre lo que Dios te dice de esta lectura? ¿Cómo lo vas a compartir?

imagen de: http://delamanodemaria.com/?p=12714

Comentarios

Entradas más populares de este blog

XVI Domingo Ordinario

Viernes Santo de la Pasión del Señor

¿Cómo demuestras tu fe en Dios?